Curiosos defensores de la libertad individual

A partir de 2010 quedan al descubierto los sistemas de espionaje de los EEUU incluidas las escuchas a líderes mundiales y parte de sus planes operacionales en el exterior. A lo largo de estos años tres personajes han sobresalido sobre el resto de quienes liberaron información confidencial que manejaban: Manning, Assange y Snowden.

Brad Manning cumple una condena de 35 años en una prisión militar por haber robado 150.000 cables secretos del gobierno de los Estados Unidos que comprometían operaciones en Irak y Afganistán y de entregar más de 50 de ellos a una persona no autorizada. Desde 2013 utiliza el nombre de Chelsea y ha iniciado un tratamiento para cambiar de sexo.

Manning, ahora Chelsea
Manning, ahora Chelsea

 

Líder de Wikileaks y acusado formalmente de varios delitos sexuales por lo cuál es solicitado por la Justicia en Suecia, Julian Assange lleva más de dos años de asilo en la embajada de Ecuador en Londres.

Edward Snowden, antiguo empleado de la CIA, luego de la Agencia de Seguridad Nacional de los EEUU y finalmente contratista independiente, con pedido de captura internacional, se ha refugiado en Rusia.

Los tres coinciden en que lo que hicieron se orientó a desnudar un super Estado de Inteligencia que controla la vida de las personas y vulnera derechos civiles de millones de personas.

Verdades a medias

Pero son verdades a medias. Lo cierto es que estos filtradores espectaculares de secretos que han sido presentados ante a opinión pública como defensores de los derechos individuales y contrarios al poder autoritario de los EEUU han ayudado a otros poderes tan o más autoritarios y amenazantes para la seguridad en occidente que los propios norteamericanos.

Los tres son una especie de libertarios paranoicos, una expresión del espectro psicopolítico donde la extrema derecha y la extrema izquierda conviven sin problemas. Incluso en el sitio Islam Watch se lo trata de megalómano que vive en un tan mundo bizarro e inexplicable aun desde su propia lógica y se analizan allí las tres verdades / mentiras sobre Assange (ver aquí en inglés). Allí se destaca y se preguntan sobre si Assange puede representar el liderazgo a favor de la liberta de expresión siendo apoyado por Putin y Correa, si ha sido víctima de una persecución injusta y si es un “defensor de la humanidad” alguien que ha viajado a Bangladesh, Vietnam, China, Tailandia, Malasia y apoya los procesos en Rusia, Cuba y Ecuador y no encontró nada destacable contra la libertad de expresión en esos sitios.

Assange junto al ex juez Garzón en 2012
Assange junto al ex juez Garzón en 2012

Assange y Snowden tienen en común el haber abandonado la educación formal para dedicarse a la programación y el encriptado de información. Assange en su adolescencia ya era un hacker consumado que llegó a tener 30 cargos por delitos informáticos.

Sus amigos cuentan que la fama lo transformó de tal manera que llegó al punto de expulsarlos de Wikileaks y lo acusan de convertirla en una secta personal y que los millones de dólares recibidos en donaciones para la organización los usó para pagar a sus propios abogados.

Cuando atacó el prestigio de los EEUU y fuera solicitado por la Justicia sueca, Putin expresó públicamente su apoyo a Assange. Ocurrió justo cuando Wikileaks prometió que iban a develar secretos sobre Rusia. Hecho que finalmente nunca ocurrió. No entregaron ni publicaron ningún documento que los comprometiera.

Al contrario, Assange comenzó a aparecer en la TV oficial rusa RT sin decir nada de un gobierno que es mucho más autoritario y amenazante que el de los EEUU.

Ver la entrevista subtitulada aquí
Ver la entrevista subtitulada aquí

Durante meses Assange tuvo su propio programa de TV en Moscú donde entrevistó a personajes como al presidente del Hezbolá, la milicia chiíta del Líbano, aliada de Irán y responsable de los atentados de la embajada de Israel y de la Amia en Argentina. Vienen de luchar en Siria y hoy combaten en Palestina a las órdenes de Hamas.

Dicen sus ex socios que fue el propio Assange el que entregó a colaboradores del dictador Aleksandr Lukashenko, información sobre la oposición política en Bielorusia que derivó en las matanzas y encarcelamientos masivos de 2011.

Mientras que Edward Snowden dijo que realizó la filtración porque Obama lo desilusionó lo cierto es que este ex consultor nunca votó ni por Obama ni los demócratas. Es lo que se considera un libertario de derecha, se declaró seguidor de Ron Paul, aunque la política del senador nada tiene que ver con lo que profesa Snowden. Por lo que se pudo reconstruir, participaba de un foro de internet llamado Arts Thecnical donde discutía muchas de sus ideas. Allí no aparece como el buen libertario que muchos quieren creer que es o era.

Otros tiempos. Chávez y Lukashenko
Otros tiempos. Chávez y Lukashenko

Snowden eligió como su vocero al controvertido Glen Greenwald, ganador del Premio Pullitzer por Servicio Público en 2014, un abogado que hizo su carrera defendiendo a supremacistas blancos. Mantiene un periódico digital y varios blogs en los EEUU que reciben muchos recursos, aunque Greenwald vive en Río de Janeiro.

Snowden, en cambio, está asilado en Rusia, si sale del país será deportado a los EEUU. ¿Pero cómo llegó a Rusia? Con la ayuda de Julián Assange. Nicaragua y Venezuela también le ofrecieron oportunamente asilo. En discursos públicos, tanto Ortega como Maduro se pusieron a su disposición.

Según un reportaje al The Guardian, el motivo de las filtraciones era destapar el “Estado de vigilancia” existente en Estados Unidos. Para justificar la traición, Snowden comentó que no puede “en conciencia, permitir al gobierno de Estados Unidos destruir la privacidad, la libertad en internet y las libertades básicas de la gente de todo el mundo con esta gigantesca máquina de vigilancia que están construyendo en secreto”, sin embargo, al igual que Assange vendió o regaló -está en discusión-, información estratégica a países como China y Rusia y se ha establecido que tuvo al menos dos contactos con agentes de Corea del Norte.
Baltasar Garzón, el amigo de Cristina Fernández

En 2013 fue Wikileaks la que anunció oficialmente que Snowden iba a ser representado por el ex juez (exonerado de la Justicia española) Baltasar Garzón. El magistrado, quien es director legal de Wikileaks, fue echado de la Justicia de su país por prevaricato al ordenar entre otras acciones escuchas ilegales y cohecho al recibir dinero para el financiamiento de capacitaciones y cursos a realizar.

Íntimos. Cristina Fernández y Baltasar Garzón.
Íntimos. Cristina Fernández y Baltasar Garzón.

Garzón a su vez es asesor del Congreso de la Nación Argentina y ha desarrollado una intensa actividad política en este país, como cenas privadas con la presidente Cristina Fernández (de quien recibió el documento de identidad de residente extranjero en Argentina) y la presidente de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, defensora de organizaciones terroristas como ETA, Hezbolá y Hamas.
Quienes los defienden y protegen

Assange y Snowden han sido elogiados y ayudados por gobiernos que no son precisamente ejemplos de libertad y democracia como las que pregonan y usan como excusa para justificar sus filtraciones.

Rafael Correa, quien protege a Assange en su embajada en Londres ha desatado varias represalias contra medios en su país e impulsado legislaciones que apuntan a controlar la prensa y la actividad en foros y blogs libres. Al igual que Assange, Snowden no difundió nada que pudiera perjudicar a Rusia, Venezuela, Cuba u otros adversarios de las democracias occidentales.
Sobre los únicos que difundieron información fueron los EEUU. De hecho, hay sospechas serias, vinculadas a análisis que ha oficializado la Cámara de los Comunes de Gran Bretaña, que Eduard Snowden pasó a Rusia y China información delicada sobre los EEUU, Alemania y la propia Gran Bretaña.

Es una imagen ambigua la de estos personajes. Nos empeñamos en construir mitos cuando la realidad es siempre bastante más compleja. Un juego peligroso en un mundo cada vez más peligroso en el que Argentina no se encuentra apartada.

La reciente visita del Vladimir Putin, la declaración oficial sobre la anexión de Crimea (que incluso contradice uno de los basamentos de nuestro histórico reclamo por Malvinas sobre la pretendida autodeterminación de los Pueblos), el silencio sobre Siria, el memorándum aprobado por el Congreso sobre Irán y la posición sobre el conflicto en Gaza, y antes el apoyo a un gobierno que practica el terrorismo de Estado como el venezolano, entre otras situaciones; nos coloca nuevamente en un escenario en el que no tenemos los recursos ni la política clara como para participar.

 

Guillermo Bertoldi

Gracias por compartirloShare on LinkedInShare on Google+Share on FacebookTweet about this on Twitter

Publicado por

Guillermo Bertoldi

Guillermo Bertoldi. Soy periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación Social y analista de Opinión Pública. Completé estudios superiores en sociología de las comunicaciones y management político. Especialista en Comunicación Electoral y de Gobiernos. Participé en más de 50 campañas electorales nacionales, provinciales y municipales. Autor de “La Campaña Emocional, comunicación política en el territorio de los sueños”. Profesor en la Universidad del Este en las cátedras de Gerenciamiento de la comunicación de crisis y de Mediación y negociación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *